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One Year Closer – Un Año Más Cerca

On the blog today, a few words from our Executive Director, Jon Snyder…

One of my favorite things is when our clients volunteer in our programs. The reality is that they do a way better job than I ever could at reaching someone right where they are…because they’ve been there. Yes, they have been in a place of addiction and struggle, but today they aren’t. No, today they are part of a team serving and loving everyone who comes in our doors.

Adan is young man who is currently one of our volunteers. We met him 2 ½ years ago when we were just beginning the process of opening New Dawn as a drop-in center. When we first met him he was heavily addicted to marijuana, cocaine, and crack. He had been doing drugs since the age of 12 and had been living on the streets for 3 years. We would see him wandering between cars, a glazed look in his eyes. He was skinny, tiny, and struggled to speak.

When we opened the doors to the New Dawn residential program last January, Adan was too close to his 18th birthday to be eligible for the program. By then Adan had found a place in our hearts, and none of us were ready to give up on him. We got him into a rehab for adults and a long, hard journey of healing began for him. A year ago, he was on the road to death, and today he has been sober for one year and is well on his way to recovery.

To celebrate him and honor his hard work, we had a special ceremony to congratulate him on a year of sobriety. (Picture below, and above with his family). We also invited him to join us as a volunteer and he has been involved with serving others in our programs.

Just last week I was in one of our Lighthouse Project meetings and I overheard Adan talking. His voice rose in intensity, and he was gesturing wildly with his hands as he spoke to one of the young boys who had also come to the drop-in program with him. Adan began by encouraging him, telling him that if his own life was changed, then anyone’s life could be changed. Adan shared with this young man that all things are possible with God, even second chances. Adan urged him to make some changes, and shared his own decision to make a choice for healing because life is short, especially for a boy on the streets of San Salvador.

Adan finished the conversation by telling this young man that he would be praying for him to have the courage and strength to make a decision to reach out for help, and step off the road to death. Adan is still not where he wants to be, but he is one year closer, and he is so far from where he was.

The reality is that for these boys, life is delicate and fleeting…just like Adan said. This week I got the news that one of the very first kids I met on the street, Luis, died because of drugs and alcohol. He barely made it out of his teens. He is one dead boy too many. Addiction is a killer. But we fight back with love, community, and purpose. Now Adan has a purpose, and he is using his voice to pull others back from the edge. I can’t think of any better reason to stay in the fight than to join my voice with his and shout freedom to all who will listen.


Hoy en el blog, algunas palabras de nuestro Director Ejecutivo, Jon Snyder…

Una de mis cosas favoritas es cuando nuestros clientes se vuelven voluntarios en nuestros programas. La realidad es que hacen un trabajo mucho mejor que yo, al ayudar a personas con dificultades parecidas a las que ellos experimentaron … porque han estado allí. Sí, han estado en un lugar de adicción y lucha, pero hoy ya no!  No, hoy son parte de un equipo que sirven y aman a todos los que entran en nuestras puertas.

Adán, un joven que actualmente es uno de nuestros voluntarios. Lo conocimos hace dos años y medio cuando apenas comenzaba el proceso de apertura de “Nuevo Amanecer” como un “Centro de Acogida”. Cuando lo conocimos por primera vez, era muy adicto a la marihuana, la cocaína y el crack. Había estado drogado desde los 12 años y vivió en la calle durante 3 años. Lo veíamos deambular entre automóviles, con una mirada vidriosa en los ojos. Era flaco, pequeño y luchaba por hablar.

Cuando abrimos las puertas del programa residencial “Nuevo Amanecer” en enero pasado, Adán estaba demasiado cerca de cumplir los 18 años para ser elegible para el programa. Para entonces, Adán había encontrado un lugar en nuestros corazones, y ninguno de nosotros estaba dispuesto a renunciar a él. Lo llevamos a una rehabilitación para adultos y comenzó un largo y duro viaje de sanación para él. Hace un año, estaba en camino de muerte, hoy ha estado sobrio durante un año y está en camino hacia la recuperación.

Para celebrarlo y honrar su arduo trabajo, tuvimos una ceremonia especial para felicitarlo por un año de sobriedad (Foto abajo, y arriba con su familia). También lo invitamos a unirse a nosotros como voluntario y él se ha involucrado en nuestros programas para poder servir a otros.

La semana pasada estuve en una de nuestras reuniones del Proyecto “El Faro” y escuché a Adán hablar. Su voz se elevó en intensidad, y él gesticulaba salvajemente con sus manos mientras hablaba con uno de los jóvenes que también habían venido al programa de acogida con él. Adán comenzó alentarlo, diciéndole que si su propia vida había cambiado, entonces la vida de cualquier persona podría cambiarse. Adán compartió con este joven que todas las cosas son posibles con Dios, incluso con segundas oportunidades. Adán lo instó a hacer algunos cambios, y compartió su propia decisión de tomar una determinación de curación, porque la vida es corta, especialmente para un niño en las calles de San Salvador.

Adán terminó la conversación diciéndole a este joven que estaría orando para que él tenga el coraje y la fuerza para tomar la decisión de buscar ayuda y salir del camino de muerte. Adán todavía no está donde quiere estar, pero está un año más cerca, y está muy lejos de donde vino.

La realidad es que para estos muchachos, la vida es delicada y fugaz … como lo dijo Adán. Esta semana recibí la noticia de que uno de los primeros niños que conocí en la calle, Luis, murió a causa de las drogas y el alcohol. Apenas logró salir de su adolescencia. Él es un niño muerto como muchos otros. La adicción es un asesino. Pero luchamos con amor, comunidad y propósito. Ahora Adán tiene un propósito, y está usando su voz para alejar a los demás del límite. No puedo pensar en una mejor razón para permanecer en la lucha que unir mi voz con la suya y gritar la libertad a todos los que la quieran escuchar.

Adan graduation

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